“El principio fundamental de la familia es el amor y la protección que se desprende de ella, sin embargo, cuando alguno de los progenitores amenaza con quitar a hijas e hijos, estos son signos claros de violencia y de un desapego con quienes deberíamos de proteger”, afirmó Mary Gómez.
Agregó que “este tipo de violencia no solo lastima de manera impactante a la mujer, sino también a los hijos, dejando secuelas que son sumamente dolorosas y que tardan mucho en sanar”.
Al agradecer a la ponente Jennifer Seifert Braun, cofundadora del Frente Nacional contra la Violencia Vicaria, Mary Gómez invitó a los asistentes a sensibilizarse sobre esta problemática para estar en condiciones de ayudar a más mujeres a identificar este tipo de violencia, sus efectos y consecuencias.
Por su parte, Seifert Braun, abordó todo lo relacionado a la violencia vicaria, modalidad en la que los hombres utilizan a las hijas e hijos para herir, maltratar y controlar a la mujer, generando un daño psicoemocional y físico en las víctimas.
Abordó los avances que este tipo de violencia ha tenido para que sea reconocida en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, ámbito en el que aún falta mucho por trabajar.
Compartió con los asistentes su experiencia como víctima de violencia vicaria, así como distintos casos que se atienden en el Frente Nacional, a fin de que esta información sirva a otras mujeres y puedan identificar puntos rojos de alerta.