Las primeras hipótesis señalan que fue atacado en el sitio, pues sobre la tierra se formó una mancha con la sangre que perdió el joven.
Al respecto, algunas personas que viven en las cercanías aseguraron que durante la madrugada escucharon varias detonaciones.
Debido a que no hubo testigos y no existen cámaras de vigilancia cercanas, no obtuvieron pistas sobre los agresores.
Aunque algunos colonos vieron de cerca a la víctima, tampoco la identificaron.
El cadáver permaneció tendido en la vereda hasta las 10:00 horas, cuando el personal de la Fiscalía de Homicidios concluyó los peritajes y las primeras indagatorias.
A los vecinos les preocupa que la zona se ha convertido en un tiradero de gente ejecutada, pues en menos de 2 años han contabilizado seis casos similares.
Además, atribuyen la crisis de violencia al desinterés de las autoridades locales y estatales, pues debido a que es un área boscosa y limítrofe entre 2 municipios, nadie asume la responsabilidad de lo que ocurre.






